preloader2.gif
Llámenos: (+54 911) 4066-3665  
31 Jul

Diario La Nacion
  • 31/07/2007

Diario La Nación - Sin pista para la Argentina

El sector asiste a una explosión internacional de ventas y nuevos desarrollos; el país, no obstante, se quedó fuera del negocio.

El mercado aerocomercial internacional es una fiesta de nuevos lanzamientos y un hervidero de encargos de aviones, pero la Argentina no participa. Se quedó definitivamente afuera hace dos décadas, y ahora será difícil retornar a una industria estratégica completamente globalizada: la construcción de aeronaves.
Mientras tanto, en octubre próximo comenzará a volar de manera regular el avión civil más grande del mundo, el Airbus A380. Esta nave, desarrollada por el gigante tecnológico europeo EADS, tiene capacidad para 840 pasajeros y demandó en su desarrollo una inversión de US$ 13.000 millones. Este coloso del aire –en cuyo desarrollo participaron ingenieros argentinos- es el nuevo ícono de la aviación mundial. Al menos por ahora.

Es que Boeing –el otro gran jugador global de esta actividad-, que hasta la introducción del A380 reinó con su superrumbo 747 (para 550 pasajeros), ya estaría trabajando en un nuevo aparato con capacidad para 1000 pasajeros: el B797 de ala combinada. La empresa no confirmó esta información, pero sí reconoce que está investigando esta tecnología en cooperación con la NASA.
Igual, para no perder el tiempo, la compañía norteamericana presentó hace dos semanas el 787 Dreamliner, el avión más avanzado en el cuidado del medio ambiente (utilizará 20% menos de combustible por pasajero que aviones similares, tiene menos emisiones de carbón y sus despegues y aterrizajes son más silenciosos).

De todas formas, en cuanto a lo del tamaño, la historia sigue confirmando que el avión más grande del mundo no es norteamericano ni europeo, sino que sigue siendo ruso. Si, es el Antonov An 225 Mriya, de seis motores, desarrollado en la extinta Unión Soviética para transportar cohetes espaciales. Claro, sólo se fabricaron, en total, dos unidades.

Pero también hay fiesta más allá de estos megadesarrollos. Y a pesar de las recientes tragedias en América Latina y África, los miedos que dominaron el sector desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 quedaron definitivamente atrás.
Impulsado por el sólido crecimiento de la economía mundial, el surgimiento de nuevas compañías aéreas -sobre todo las de bajo costo-, grandes mercados emergentes –como el de China- y una creciente liberalización –sobre todo en la India-, el mercado aéreo creció un 30% desde 2000. Y eso ocurrió con viento en contra: el aumento de los combustibles derivados de petróleo y la preocupación por la seguridad.

Según estimaciones de Airbus, entre 2006 y 2025 el tráfico aéreo de pasajeros crecerá a una tasa del 4.8% anual. Ese repunte, sumado a la renovación de flotas, requerirá la entrega de 21.860 aviones nuevos de más de 100 asientos. Los números de Boeing no difieren demasiado. Para la firma norteamericana, en los próximos 20 años se entregarán 28.600 aparatos nuevos de más de 90 asientos. Serán aviones más silenciosos, eficientes y con emisiones mucho más reducidas.

Esa flota cubrirá el incremento anual del 5%, que prevé la compañía para el tráfico de pasajeros, y del 6,1% que anticipa para las cargas.
En este contexto, el papel que jugará América latina no será protagónico, pero tendrá su relevancia: en la región, el tráfico de pasajeros crecerá el 6,1% anual, por encima del promedio mundial anticipado por Airbus.La región demandará unos 1400 aviones de pasajeros nuevos en las próximas dos décadas. En ese periodo, la Argentina podría incorporar unos 80 aviones nuevos, valuados en US$ 8000 millones.
En nuestra región, el constructor brasileño Embrear -que hace dos décadas trabajó junto con la Fábrica Militar de Aviones (FMA) argentina- busca el liderazgo. “Las Américas, incluida América latina, concentran actualmente el 57,4% de la facturación de Embraer, mientras que a Europa corresponde el 21,5%, y otros mercados, incluidos Asia y Oceanía, tienen17.3% de participación”, informó un vocero de la compañía, que compite en el mismo segmento de jets y aeronaves medianas que la canadiense Bombardier.
Y para Embraer (que nació estatal pero cuya mayoría accionaria cotiza actualmente en las bolsas de Nueva York y San Pablo), la Argentina es un mercado importante.

“Nuestros productos tienen un potencial muy grande para atender las necesidades de conexiones entre Buenos Aires y las provincias. Además, la Argentina también es uno de los mercados más importantes de la aviación ejecutiva en la región, y para Embraer es un país clave y estratégico en este segmento de negocio", afirmaron en la compañía.

La Argentina está lejos de hacer un aporte a este dinámico mercado, sencillamentePorque tiene poco y nada para ofrecer.
Dicen los especialistas que, de no haberse concesionado la FMA, nuestro país hubiese podido, como mínimo proveer actualmente piezas y accesorios para los grandes fabricantes.

La historia de la industria aeronáutica nacional incluye algunos hitos sobresalientes, especialmente en el ámbito militar. Ya en 1912 la Argentina producía y exportaba aeroplanos. En 1927 se creó en Córdoba la Fábrica Militar de Aviones, donde se construyeron aparatos hasta los años 80. En 1947, con el Pulqui I, la Argentina fue el sexto país del mundo en construir un avión de redacción con tecnología propia. Más adelante llegarían el Pucará y el Pampa.
En cuanto a la aviación civil, quedaron en el pasado algunos de los muy exitosos emprendimientos privados que no sobrevivieron a las sucesivas crisis económicas. Entre ellos se destaca la empresa Chincol, que –con licencia de Piper- fabricó en Pocito, provincia de San Juan, unas 960 aeronaves hasta mediados de los 80. Otro caso es el de Aeroboero, que desarrolló y construyó sus propios modelos. Desde Morteros, Córdoba, llegó a comercializar unos 400 aviones civiles, la mayoría de los cuales está actualmente en tierra por falta de repuestos. Y un caso histórico más: con licencia de Hughes, la firma Raca fabricó helicópteros de uso civil y militar en San Fernando, provincia de Buenos Aires. De aquellas experiencias no quedan más que anécdotas.
Sin embargo, hay actualmente algunas excepciones muy honrosas. Por que la industria aeroespacial nacional sobrevive a fuerza de talento e inversiones privadas. Uno de esos casos es el de Petrel 912i, un avión deportivo diseñado por alumnos del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), que –tras su vuelo experimental en marzo pasado- ya fue certificado por la Dirección Nacional De Aeronavegabilidad (DNA).

Este avión es fruto del trabajo de alumnos estudiantes de las carreras de ingeniería mecánica, industrial, electrónica y petróleo, que con la tutoría de docentes y bajo la supervisión de ingenieros aeronáuticos trabajaron durante dos años en el diseño, desarrollo y construcción de este biplaza pensado tanto para la instrucción en vuelo como para el vuelo deportivo.

El Petrel se caracteriza por su bajo costo de operación –funciona con nafta súper para autos-, amplia maniobrabilidad y óptima visibilidad en todas las direcciones. A un precio en lista de US$ 55.000, se espera que esta nave –que será comercializada por Proyecto Petrel S.A., la firma que financió la iniciativa- pueda competir cómodamente con sus competidores tanto en el mercado doméstico como internacionalmente.
En Mendoza, en tanto, Latinoamericana de Aviación S.A. (Laviasa) fabrica y comercializa el PA25 Puelche, un avión para uso agrícola (como aeroaplicador). En realidad, Laviasa le compró a la norteamericana New Piper Aircraft todos los derechos para fabricar el modelo PA25 Pawnee, que fue rebautizado Puelche, en homenaje a los primeros habitantes de Mendoza.

Creada en 1998, Laviasa había comercializado unos 13 aparatos (cada uno tiene un precio de lista de US$ 150.000) hasta principios de año y negociaba un acuerdo comercial con el gobierno venezolano para exportar hasta 50 unidades a ese mercado. También identificó nichos específicos en México, Bolivia y Marruecos, entre otros.

Por
José Crettaz.

CONTÁCTENOS
  • Ubicación de nuestra Planta:
    Ruta Nacional Nº 5, Km. 89,500.
    Mercedes - Gowland
    Buenos Aires Argentina
  • Tel./Fax: (+54 911) 4066-3665